Los pisos privados de la Baronesa
Un castillo aún habitado en Dordogne
Antes del monumento, descubra una casa familiar: los apartamentos privados de la Baronesa de Bastard revelan un castillo que sigue siendo habitado, transmitido y vivido de generación en generación.

Apto para todos los públicos
Visita interactiva
Inmersión sonora y visual
Simone de Bastard, la mujer que salvó Hautefort
A través de estos pisos, seguirá el destino de Simone de Bastard, figura capital de la historia moderna de Hautefort. Tras salvar el castillo por primera vez, y después luchar contra el incendio de 1968, dedicó su vida a reconstruirlo y transmitirlo. Los espacios que atraviesas siguen llevando su recuerdo: el de un compromiso total, profundamente humano, al servicio de un lugar excepcional.
Pisos privados, pasado y presente
El vestíbulo, el gran salón, el comedor, los dormitorios y los cuartos de baño no son escenarios estáticos. Son lugares habitados, donde la familia David-Weill sigue permaneciendo regularmente. El gran salón, zona de recepción entonces como ahora, es testigo de un profundo apego al arte y a una artesanía excepcional. Las habitaciones, ocupadas sucesivamente por la baronesa y las generaciones siguientes, dan testimonio de una rara continuidad entre los siglos XIX, XX y XXI.




Una experiencia íntima y auténtica para el visitante
Al explorar estos pisos privados, comprenderá lo que hace que el Hautefort sea tan especial: un patrimonio que no sólo se conserva, sino que también se vive, se ama y se transmite. Es una experiencia íntima y profundamente humana que confiere al castillo su resonancia contemporánea.
